Cuestionario del módulo 6: Los indicadores, con honestidad
Este módulo quitó las líneas del gráfico y redujo cada una a aritmética: un indicador es una función de precios que ya tienes, así que lo que descarta es contable, cuánto se retrasa sale de su lista de pesos, el nivel contra el que se lee se puede despejar, y si usó velas que aún no se habían impreso se comprueba en un minuto. Seis preguntas, todas aritmética. La última devuelve las veinte velas con que cierra la serie propia de este módulo y pregunta a cuatro instrumentos qué ven en ellas, que son cuatro respuestas sobre los mismos veinte números.
Abarca: Lecciones 48 a 52, y los últimos veinte de los sesenta cierres que este curso lleva desde la lección 34.
Cada pregunta de abajo te entrega números y te pide un número de vuelta. Resuelve las 6 con una calculadora antes de bajar a las respuestas; cada respuesta muestra la aritmética, así que un resultado equivocado te dice a qué paso volver y no solo que te equivocaste.
Las preguntas
1. Una ventana, tres ordenaciones
Diez cierres, en este orden: 101,0, 102,4, 100,6, 102,9, 101,3, 103,5, 102,1, 104,2, 102,8 y 103,6.
Calcula ocho cosas sobre ellos. La media. La desviación típica muestral, dividiendo entre nueve. La banda a dos desviaciones típicas a cada lado de la media. El máximo y el mínimo. El cambio neto, último menos primero. La ratio de eficiencia de la lección 36, que es el cambio neto absoluto dividido por la suma de los cambios absolutos entre cierres consecutivos. Y un oscilador simple sobre los nueve cambios de dentro de la ventana: cien por la subida media dividida por la subida media más la bajada media.
Luego haz las ocho otra vez con los mismos diez números leídos al revés, y una tercera vez con esos mismos diez ordenados de menor a mayor.
Pregunta. ¿Cuáles de las ocho cambian cuando cambia el orden, y cuánto?
2. Cuatro listas de pesos, con precio
Todo indicador que suaviza es una suma ponderada de velas pasadas, se llame como se llame en el menú. Aquí van cuatro, todos con pesos que suman uno, todos leyendo ocho velas.
El primero da a cada una de las ocho velas un peso de un octavo. El segundo es una media exponencial con constante de suavizado de dos novenos, cuyo peso sobre la vela k hacia atrás es dos novenos por siete novenos elevado a k. El tercero pondera la vela más reciente con 8/36, la anterior con 7/36 y así hasta 1/36 en la más antigua. El cuarto se vende como de poco retardo: 0,6 en la vela más reciente, 0,6 en la anterior, nada en las cinco siguientes y −0,2 en la octava.
De cualquier lista de pesos caen dos números, y ninguno necesita un backtest. El retardo medio es la suma de cada peso por cuántas velas hacia atrás se sitúa. La parte del ruido de entrada que sobrevive, cuando los errores de la entrada son independientes, es la suma de los pesos al cuadrado.
Pregunta. ¿Cuál es el retardo y la parte de ruido que sobrevive en cada uno? ¿Cuáles dos son el mismo filtro según ambas medidas, qué paga el rápido, y con qué compró el cuarto su velocidad?
3. Despeja el oscilador para su propio nivel
El oscilador es cien por la subida media dividida por la subida media más la bajada media, tomadas sobre los últimos catorce cambios. Nada de esa frase es un juicio salvo la palabra media.
Luego una ventana concreta. Catorce cambios, nueve de ellos subidas de 0,80 de media y cinco bajadas de 1,10 de media.
Pregunta. ¿Qué proporción entre subida media y bajada media exige una lectura de 65, y de 75, y de 25? Si todas las velas de la ventana se movieran la misma distancia, ¿cuántas de veinte tendrían que cerrar al alza para leer 65? ¿Y qué lee la ventana concreta de arriba?
4. El registro tal como se dibuja y el registro tal como se podía saber
Veinticuatro cierres: 100,0, 101,4, 100,6, 102,2, 101,0, 100,2, 100,9, 99,7, 100,8, 102,1, 103,4, 102,5, 101,8, 103,0, 104,2, 103,6, 102,9, 103,2, 103,5, 104,4, 105,6, 106,8, 106,1 y 105,4.
Una vela es un mínimo de giro si su cierre está por debajo de los cierres de las dos velas anteriores y de las dos posteriores, y un máximo de giro si está por encima de los cuatro. Compra en cada mínimo de giro y vende en el siguiente máximo de giro.
La versión dibujada hace lo que hace un gráfico terminado: entra y sale en el propio cierre de la vela de giro. La versión conocible entra y sale dos velas después, en el cierre de esa vela, que es el primer momento en que el giro se podía identificar sin consultar velas que aún no se habían impreso.
Pregunta. ¿Cuántas velas llevan en algún momento una marca de mínimo y cuántas la conservan? ¿Cuánto suman las idas y vueltas en cada versión, y cuántas ganan? ¿Y la diferencia entre los dos totales se explica sola?
5. Qué tan cerca cuenta como cerca
Veinte cierres y su media simple de cinco velas, dibujada en la vela en que termina cada ventana.
| Vela | Cierre | Media de cinco velas |
|---|---|---|
| 5 | 101,5 | 101,04 |
| 6 | 102,7 | 101,58 |
| 7 | 102,0 | 101,86 |
| 8 | 101,4 | 101,76 |
| 9 | 102,3 | 101,98 |
| 10 | 103,6 | 102,40 |
| 11 | 102,9 | 102,44 |
| 12 | 103,2 | 102,68 |
| 13 | 102,4 | 102,88 |
| 14 | 103,8 | 103,18 |
| 15 | 104,5 | 103,36 |
| 16 | 103,9 | 103,56 |
| 17 | 104,2 | 103,76 |
| 18 | 103,1 | 103,90 |
| 19 | 103,7 | 103,88 |
| 20 | 104,9 | 103,96 |
Los cuatro primeros cierres, que la media necesita y la tabla no pone a prueba, son 100,0, 100,6, 101,9 y 101,2.
Un acercamiento es un cierre dentro de una distancia declarada respecto a la media en esa misma vela. Aguantó si el cierre dos velas después está más lejos de la línea, por el lado desde el que se acercó. Las velas 19 y 20 no tienen cierre dos velas después, así que las catorce velas de la 5 a la 18 son toda la evidencia.
Pregunta. ¿Cuántos acercamientos hay con una tolerancia de 0,2, 0,4, 0,7 y 1,0, y qué proporción de cada uno aguantó? Y en esas mismas catorce velas, ¿qué proporción de las velas que cerraron al alza o a la baja siguió en esa dirección dos velas después?
6. Las mismas veinte velas, preguntadas cuatro veces
Los cierres de las velas 41 a 60 de la serie que este curso lleva desde la lección 34: 101,7, 102,1, 103,1, 104,4, 104,8, 105,6, 106,6, 106,1, 106,7, 105,9, 106,7, 105,9, 106,9, 106,6, 105,8, 107,1, 106,8, 106,0, 107,0 y 106,5.
Cuatro instrumentos, todos ellos funciones de exactamente estos números. La ratio de eficiencia de la lección 36 sobre las veinte. La media simple de diez velas en la vela 50 y en la vela 60, y de qué lado de ella queda el cierre. El oscilador sobre los últimos catorce cambios, y cuántas de esas catorce velas cerraron al alza. Y el lado de la media de diez velas que toma el cierre en cada una de las velas 50 a 60.
Pregunta. ¿Qué dice cada uno de los cuatro, y cuántas veces cambia de opinión el último antes y después de exigir dos cierres del mismo lado?
Las respuestas
Cada una está resuelta por completo. Donde una cifra viene de una lección y no de esta página, se nombra la lección.
1. Una ventana, tres ordenaciones
La media es 1.024,4 ÷ 10 = 102,440. Las desviaciones respecto a ella, elevadas al cuadrado y sumadas, dan 12,784, y 12,784 ÷ 9 = 1,4204, cuya raíz cuadrada es 1,1918. Así que la banda va de 102,440 − 2,384 = 100,056 a 102,440 + 2,384 = 104,824.
| Estadístico | Tal como aparece | Al revés | Ordenada de menor a mayor |
|---|---|---|---|
| Media | 102,440 | 102,440 | 102,440 |
| Desviación típica | 1,1918 | 1,1918 | 1,1918 |
| Dos desviaciones típicas por debajo | 100,056 | 100,056 | 100,056 |
| Dos desviaciones típicas por encima | 104,824 | 104,824 | 104,824 |
| Máximo y mínimo | 104,2 / 100,6 | 104,2 / 100,6 | 104,2 / 100,6 |
| Cambio neto, último menos primero | +2,6 | −2,6 | +3,6 |
| Razón de eficiencia | 0,173 | 0,173 | 1,000 |
| Oscilador | 58,67 | 41,33 | 100,00 |
Cinco de las ocho son el mismo número en las tres columnas, y son las cinco con que está construida toda banda, todo canal y toda envolvente. Ordenar diez cierres de menor a mayor es lo más violento que se le puede hacer a una ventana sin cambiar los números, y la media, la desviación, la banda y los dos extremos no se enteran. Son funciones simétricas: las 3.628.800 ordenaciones de estos diez cierres dan a cada una la misma respuesta.
Las tres que se mueven son las tres que miran el orden. Invertir la ventana reordena los mismos nueve pasos, así que el recorrido sigue siendo 15,0 puntos y solo el neto cambia de signo: los diez cierres recorren 15,0 para llegar 2,6 más arriba, o sea una ratio de 0,173, y leídos al revés recorren 15,0 para llegar 2,6 más abajo, la misma 0,173. Ordenar hace algo distinto por completo, porque una ventana ordenada no tiene pasos hacia atrás: cada uno de sus nueve cambios es una subida, el recorrido cae de 15,0 a 3,6, y la ratio es 1,000 por construcción y no por nada que hiciera el mercado.
Y el oscilador tiene una relación exacta que vale la pena llevarse. Invertir una ventana cambia cada subida por una bajada del mismo tamaño, así que la lectura pasa a ser 100 menos ella misma: 58,67 hacia delante y 41,33 hacia atrás. No son dos lecturas de nada. Son una sola afirmación sobre la dirección, escrita dos veces.
Respuesta. Cinco no se mueven nunca. El cambio neto va +2,6, −2,6, +3,6; la ratio 0,173, 0,173, 1,000; el oscilador 58,67, 41,33, 100,00.
2. Cuatro listas de pesos, con precio
| Filtro | Retraso medio, barras | Fracción de la varianza de entrada que sobrevive |
|---|---|---|
| Media simple, ocho velas | 3,5000 | 0,1250 |
| Media exponencial, constante de suavizado 2/9 | 3,5000 | 0,1250 |
| Ponderada linealmente, ocho velas | 2,3333 | 0,1574 |
| De poco retardo, con un peso negativo | −0,8000 | 0,7600 |
Toma los dos primeros juntos. El retardo de la media simple es el promedio de 0 a 7, o sea 3,5000, y su suma de cuadrados son ocho copias de un sesenta y cuatroavo, o sea 0,1250. Para la media exponencial las dos sumas tienen forma cerrada: el retardo es (1 − a) ÷ a, que con a = 2/9 da (7/9) ÷ (2/9) = 3,5000, y la suma de cuadrados es a ÷ (2 − a) = (2/9) ÷ (16/9) = 0,1250. Idénticas en ambos números. La afirmación de que la media exponencial es la más rápida de las dos no es cierta en ninguno de los dos sentidos que se pueden precisar.
La ponderada linealmente sí es más rápida. Su retardo es (n − 1) ÷ 3 = 2,3333 velas, o sea 1,1667 velas de velocidad, y su suma de cuadrados es 17/108 = 0,1574. Eso es un 25,9 por ciento más de ruido de entrada llegando a la salida. El intercambio es todo el diseño: nada recompra retardo gratis.
Luego el cuarto, y la cuestión no es que sea malo sino que su precio está impreso en su propia lista de pesos. Su retardo es 0 × 0,6 + 1 × 0,6 + 7 × (−0,2) = 0,6 − 1,4 = −0,8000 velas, es decir un filtro que dice situarse por delante de los datos con que está hecho. Paga 0,36 + 0,36 + 0,04 = 0,7600, seis veces el ruido de la media simple por ocho décimas de vela de adelanto. Un peso negativo es lo que compra un retardo por debajo de lo que puede alcanzar un filtro de pesos positivos, y un filtro con un peso negativo amplifica en vez de atenuar en algunas frecuencias, que en el gráfico es el rebasamiento tras un movimiento rápido, cuando la línea va más lejos que el precio.
Respuesta. 3,5000 y 0,1250 para los dos primeros, 2,3333 y 0,1574 para el tercero, −0,8000 y 0,7600 para el cuarto.
3. Despeja el oscilador para su propio nivel
Fija la lectura en R y despeja. Cien por G dividido por G más L es igual a R exactamente cuando G ÷ L = R ÷ (100 − R). En 65 eso es 65 ÷ 35 = 1,8571. En 75 es 75 ÷ 25 = 3,0000. En 25 es 25 ÷ 75 = 0,3333.
| Lectura | Subida media dividida por bajada media | Velas al alza de veinte, con tamaños iguales |
|---|---|---|
| 25 | 0,3333 | 5 |
| 65 | 1,8571 | 13 |
| 75 | 3,0000 | 15 |
Ahora ponles un tamaño a los movimientos. Si cada subida y cada bajada de la ventana es la misma distancia, las medias se reducen a recuentos y la lectura pasa a ser cien por la proporción de velas que cerraron al alza. Así que una lectura de 65 es un 65 por ciento de velas al alza, y en veinte velas eso son trece. Ni un salto, ni un extremo, ni un mercado que ha corrido demasiado: trece velas arriba y siete abajo.
La ventana concreta es la razón por la que el atajo hay que enunciarlo con su condición al lado. Nueve subidas de 0,80 suman 7,20 y cinco bajadas de 1,10 suman 5,50, así que la lectura es 100 × 7,20 ÷ 12,70 = 56,69. Nueve velas al alza de catorce son el 64,3 por ciento de las velas, y la lectura queda casi ocho puntos por debajo, porque las bajadas son un 37,5 por ciento mayores que las subidas. Contar velas y leer el oscilador son lo mismo solo cuando las velas son del mismo tamaño, y nunca lo son.
Una consecuencia para el nivel que te dieron. Once subidas y tres bajadas con esos mismos dos tamaños leen 100 × 8,80 ÷ 12,10 = 72,73, así que en esta ventana hacen falta once velas al alza de catorce para imprimir una lectura de sobrecompra. Que es la descripción de un avance corriente, y llega después de que haya ocurrido.
Respuesta. 1,8571, 3,0000 y 0,3333; trece velas de veinte; y la ventana lee 56,69.
4. El registro tal como se dibuja y el registro tal como se podía saber
Empieza por el parpadeo. Una vela pasa a ser candidata en cuanto queda por debajo de los dos cierres anteriores, y aparece sobre ella una marca provisional en el momento en que una vela posterior cierra más arriba. Las velas 6, 8, 13 y 17 llegan todas a ese estado. La 6 lo pierde: su cierre de 100,2 queda perforado por la vela 8 en 99,7 antes de que llegue la segunda vela de confirmación, así que la marca desaparece. Las otras tres sobreviven y se convierten en mínimos de giro en 99,7, 101,8 y 102,9. Una marca de cada cuatro no está después en esta serie, y la regla deja cada señal provisional durante exactamente una vela más allá de su primera aparición, porque mira dos velas por delante.
Los máximos de giro son las velas 4, 11, 15 y 22, en 102,2, 103,4, 104,2 y 106,8. Emparejar cada mínimo con el siguiente máximo da tres idas y vueltas.
| Barra de entrada | Barra de salida | Tal como se dibuja | Tal como era conocible |
|---|---|---|---|
| 8 | 11 | +3,70 | −0,30 |
| 13 | 15 | +2,40 | −1,30 |
| 17 | 22 | +3,90 | +1,90 |
Tal como se dibuja, la estrategia hace 10,00 puntos en tres operaciones y gana las tres. Tal como se podía saber, hace 0,30 en esas mismas tres y gana una. No cambió nada de la regla ni nada de la serie; la única diferencia es cuándo se le permitió a la señal ser conocida.
Ahora la conciliación, que es la parte que muestra que la brecha no es ruido. Un mínimo de giro es una vela por encima de la cual quedan los dos cierres siguientes, así que el precio dos velas después está por encima necesariamente, y el desplazamiento de entrada no puede tener el otro signo. Aquí esos tres son 2,4, 2,4 y 0,6, en total 5,40. Un máximo de giro es una vela por debajo de la cual quedan los dos cierres siguientes, así que venderla en retrospectiva vende por encima de lo que había disponible, y esos tres son 1,6, 1,3 y 1,4, en total 4,30. Juntos 9,70, que es toda la diferencia entre 10,00 y 0,30, sin nada sobrante.
Y la señal reveladora no es el porcentaje de aciertos. Mide cuánto va cada operación en contra de su entrada en las dos primeras velas: en las entradas dibujadas esa cifra es exactamente cero las tres veces, porque un mínimo de giro es el cierre más bajo de su vecindad y no hay nada por debajo hacia donde negociar. En las entradas conocibles, una de las tres va 0,60 en tu contra. Un registro sin ninguna excursión adversa no suele haber encontrado la manera de evitar el dolor. Suele haber elegido sus entradas desde el otro lado del resultado.
Respuesta. Cuatro marcas, tres sobreviven. +10,00 con tres ganadoras tal como se dibuja, +0,30 con una tal como se podía saber, y la brecha de 9,70 es exactamente el desplazamiento en las seis entradas y salidas.
5. Qué tan cerca cuenta como cerca
| Una aproximación es a menos de | Aproximaciones | Se alejaron | Proporción |
|---|---|---|---|
| 0,2 puntos | 1 | 1 | 100 % |
| 0,4 puntos | 4 | 2 | 50 % |
| 0,7 puntos | 10 | 5 | 50 % |
| 1,0 puntos | 11 | 5 | 45 % |
| Ningún nivel: cada barra con una dirección | 14 | 6 | 43 % |
La primera columna es toda la diferencia entre las filas. Las velas son las mismas velas, la media es la misma media, y la serie no cambió mientras se calculaba la tabla. Amplía la tolerancia de dos décimas de punto a un punto y los mismos veinte cierres pasan de un acercamiento a once, o sea un cambio de once veces en cuánta evidencia pareces tener.
La columna de la proporción es la parte con la que hay que tener cuidado. Con dos décimas la línea aguantó todos los acercamientos que tuvo, lo que suena a expediente perfecto y es una sola observación. Con cuatro décimas y con siete décimas aguanta la mitad. Con un punto aguanta el 45 por ciento. La columna se mueve entre 100 y 45 sin patrón, que es el aspecto de una columna de muestras pequeñas y no un hallazgo sobre la línea.
Luego el número que decide si algo de esto significa algo. En esas mismas catorce velas, una vela que acaba de cerrar al alza vuelve a cerrar más arriba dos velas después, o una que acaba de cerrar a la baja cierra más abajo, en 6 de las 14, o sea el 43 por ciento, sin línea dibujada y sin nada que tocar. Ese es el precio de entrada. La lectura más ancha lo supera por dos puntos con once observaciones, que no es una diferencia sobre la que nadie pueda actuar, y la lección 50 puso precio a distinguir una tasa de aguante del 50 por ciento de una del 43: cientos de acercamientos en cada condición.
Respuesta. 1, 4, 10 y 11 acercamientos, que aguantan el 100, el 50, el 50 y el 45 por ciento, frente a una tasa base de 43.
6. Las mismas veinte velas, preguntadas cuatro veces
Primero la ratio. Los veinte cierres recorren 14,4 puntos paso a paso y llegan 4,8 más arriba de donde empezaron, así que la ratio es 4,8 ÷ 14,4 = 0,3333 exactamente. Un tercio de la caminata acabó siendo avance.
Luego la media. Las velas 41 a 50 suman 1.047,0, así que la media de diez velas en la vela 50 es 104,70 y el cierre de 105,9 queda 1,20 por encima. Las velas 51 a 60 suman 1.065,3, así que en la vela 60 la media es 106,53 y el cierre de 106,5 queda 0,03 por debajo. Dos lecturas separadas por diez velas, y la segunda está al otro lado de la línea por tres centésimas de punto.
El oscilador en tercer lugar, y es el que pilla a la gente. Seis de las últimas catorce velas cerraron al alza y ocho a la baja, así que el 43 por ciento de las velas fue en la dirección del lector. La lectura es 54,29, que está por encima del centro. Las subidas suman 5,70 y las bajadas 4,80, y el oscilador pesa los tamaños en vez de contar las velas, así que una minoría de subidas mayores gana la votación a una mayoría de bajadas menores. El atajo de la tercera pregunta vale solo cuando las velas son del mismo tamaño, y aquí no lo son.
| Instrumento | Lectura | De qué es función |
|---|---|---|
| Ratio de eficiencia, veinte velas | 0,3333 | Los veinte cierres |
| Media de diez velas en la vela 50 | 104,70 | Velas 41 a 50 |
| Media de diez velas en la vela 60 | 106,53 | Velas 51 a 60 |
| Oscilador en la vela 60 | 54,29 | Los últimos catorce cambios |
Luego los lados, que es donde la descripción deja de ser una señal. A lo largo de las velas 50 a 60 el cierre cambia cinco veces de lado respecto a su propia media, así que la línea declara seis lados en once velas, con una racha mediana de una vela. Exige dos cierres consecutivos del mismo lado antes de declarar nada y los seis se vuelven uno: por encima, desde la vela 51, y nada más califica jamás. El coste es exactamente una vela más de retraso en cada giro, encima de las 4,50 que la media de diez velas ya arrastra por la aritmética de la segunda pregunta.
Cuatro instrumentos y una serie. No discrepan en nada, porque no pueden: cada uno de ellos es función de los mismos veinte números, y aplicar una función no puede añadir lo que los números no contenían. En lo que difieren los cuatro es en qué parte de esos veinte números tira cada uno.
Respuesta. 0,3333; 104,70 y 106,53, encima y luego debajo; 54,29 con seis velas al alza de catorce; y seis lados declarados que se reducen a uno.
Qué estaba comprobando este cuestionario
Si sabes ponerle precio a una línea en vez de creerle. Si te dan una ventana, produces los estadísticos que no pueden ver su orden y los que sí; si te dan una lista de pesos, produces un retardo y una parte de ruido sin tocar un backtest; si te dan un nivel, lo despejas para el balance de velas que en realidad exige; si te dan un registro, separas lo dibujado de lo conocible y cuadras la diferencia al punto; si te dan una tasa de aguante, preguntas qué tolerancia la produjo y qué hace la cinta sin ninguna línea dibujada.
El módulo 7 abandona el gráfico por completo. La lección 53 empieza por el otro lado de tus propias ejecuciones y pone precio a lo que hace quien las toma: un diferencial que apenas cubre costes es el doble de la probabilidad de que la siguiente orden sepa algo, multiplicado por cuánto sabe, lo que convierte un céntimo cotizado en una afirmación sobre cuántas órdenes informadas espera quien cotiza.
Las medias móviles como soporte
la tolerancia que mueve la quinta pregunta
Leer la lección →El sesgo de confirmación, medido
la tasa base que toda columna tiene que superar
Leer la lección →Solo con fines educativos. Operar conlleva un riesgo sustancial de pérdida. No es asesoramiento financiero. Los resultados pasados no garantizan resultados futuros.